Instalado en la planta baja del edificio de Alzamora Packaging, nos encontramos con un sitio singular y muy especial en nuestra empresa: el Museo Alzamora. Una muestra de la historia y evolución de las artes gráficas.

La originalidad de este museo, que ya celebra los 10 años, reside en la ilusión y el interés de Pere Alzamora y Carbonell, fundador de la compañía, de recoger en un mismo espacio el progreso de un sector por el que siente una profunda pasión.

“Las artes gráficas en sus muchas y variadas técnicas, siempre en evolución, han permitido vehicular, en el transcurso de la historia, una parte muy importante de la comunicación humana”, relata Pere Alzamora en el libro centenario de Alzamora.

Este museo, organizado por el fundador y Sebastián Vives y Oserín, extrabajador de la compañía, cuenta con una maquinaria única de las artes gráficas en Cataluña, con piezas que remontan del siglo XVII hasta finales del siglo XX. Además, ha sido considerada la colección privada de esta temática más completa del estado español.

Pere Alzamora nos ha dejado algo más que un testimonio y homenaje a la imprenta. El legado de una profesión que irá siempre vinculada a la historia de nuestra empresa, que ya cuenta con la cuarta generación en la compañía.

El Museo Alzamora fue inaugurado el año 2011 por el rey Felipe de Borbón, fecha en la que aprovechó para visitar las instalaciones de nuestra empresa.

Un recorrido por la historia de las artes gráficas

“Entrar en el Museo Alzamora te recuerda al olor a tinta fresca, a la historia de más de un siglo. Es un museo vivo que estimula los sentidos desde la atmósfera que impregna, recreando todos los objetos expuestos que podemos encontrar en él”, señala Joan Basté en el libro “La comunicación humana a través del lenguaje”.

La distribución del museo nos lleva a diferentes espacios, ordenados por tipologías y según la cronología del tiempo, para convertirse así en una muestra didáctica para el visitante.

En la entrada al museo, podemos observar una colección de las máquinas de imprimir de diferentes épocas. Una de ellas es la prensa manual “Columbian”, de metal fundido, patentada por el norteamericano George Climent en 1817.

Siguiendo el recorrido, observamos una colección de máquinas planas ya electrificadas y, seguidamente, antiguas prensas litográficas, con una interesante colección de piedras litográficas preparadas para imprimir.

A continuación, se observa una colección de guillotinas: desde las manuales del siglo XIX a las accionadas por motor.

También cabe destacar las bellas muestras de trabajos de imprenta colgados en las paredes del museo: desde carteles anunciadores, impresos, folletos, libros o cajas, que ilustran la versatilidad y la destreza del arte de imprimir. Además de una muestra fotográfica de la evolución de la familia Alzamora.

Y así podríamos continuar, explicando todos los elementos que forman parte del viaje de nuestro museo. Pero preferimos que lo vivas y lo sientas en directo, dejándote las mejores sorpresas para una experiencia única.

¿Te gustaría visitar el Museo Alzamora? Ponte en contacto  con nuestro equipo y organicemos juntos un día dedicado a conocer, en primera persona, ¡la fascinante historia de las artes gráficas!